Seguimiento del embarazo

Un correcto control prenatal debe iniciarse antes de la semana 12 e idealmente comprender al menos 9 visitas médicas hasta el parto. La primera ecografía, realizada entre las semanas 6 y 7, permite confirmar la localización intrauterina del embarazo, diagnosticar de forma precoz posibles embarazos ectópicos y, en consecuencia, facilitar un tratamiento más eficaz y evitar cirugías innecesarias. En estas semanas también se puede detectar el latido cardíaco embrionario, lo que ayuda a identificar precozmente un aborto diferido y evitar diagnósticos tardíos.

El seguimiento prenatal no se limita a las ecografías. Consiste en una valoración integral que incluye exploraciones clínicas, analíticas y pruebas complementarias adaptadas a cada caso. La salud de la madre y la del bebé están íntimamente ligadas, por lo que es fundamental vigilar de manera especial aquellas gestaciones de mayor riesgo, ya sea por causas maternas, fetales o combinadas, garantizando un control estrecho y personalizado durante todo el embarazo.

Diagnóstico prenatal

El diagnóstico prenatal consiste en la identificación de posibles anomalías en el feto antes de su nacimiento. Estas anomalías pueden clasificarse principalmente en dos grandes grupos:

  • Anatómicas o morfológicas, como las cardiopatías congénitas, espina bífida, malformaciones del aparato digestivo, hidrocefalia, entre otras.
  • Cromosómicas o genéticas, siendo la más frecuente el síndrome de Down (Trisomía 21).

Diagnóstico de anomalías anatómicas o morfológicas

La técnica de elección es la ecografía, que es altamente fiable y no invasiva.

La ecografía permite obtener imágenes del feto dentro del útero. En etapas iniciales se realiza por vía transvaginal y, conforme avanza la gestación, por vía abdominal.

Para lograr un diagnóstico ecográfico de calidad influyen tres factores clave:

  1. La resolución del ecógrafo: los equipos modernos de alta gama ofrecen una mayor precisión diagnóstica.
  2. La experiencia del ecografista: la formación y habilidad del profesional son determinantes.
  3. El tiempo dedicado a la exploración: se considera óptimo entre 20 y 45 minutos, según el caso.

Diagnóstico de anomalías cromosómicas/genéticas

Para su detección disponemos de pruebas de cribado (screening), que deben realizarse de forma rutinaria en todos los embarazos. La más utilizada es el screening combinado del primer trimestre, que integra:

  • Analítica en sangre materna.
  • Marcadores ecográficos de anomalías cromosómicas, como la ausencia de hueso nasal o el aumento de la translucencia nucal.

En caso de sospecha, actualmente contamos con técnicas más recientes y seguras, como el test prenatal no invasivo (TPNI), que analiza el ADN fetal libre en sangre materna a partir de la semana 10.

Este estudio, basado en secuenciación masiva de nueva generación, permite identificar la mayoría de las alteraciones en el número de cromosomas (trisomías 21, 18, 13, entre otras), así como algunas anomalías genéticas.

La gran ventaja de este test es que evita el riesgo de pérdida fetal asociado a las técnicas invasivas clásicas, como la biopsia corial o la amniocentesis, reservadas hoy para casos muy específicos.

Ecografía de alta resolución

La ecografía de alta resolución consiste en una revisión detallada de la anatomía fetal que se realiza habitualmente entre las semanas 18 y 20 de gestación. Es recomendable realizarla al menos una vez durante el embarazo, aunque en nuestra clínica se lleva a cabo de forma sistemática en cada revisión siempre que el tamaño y la posición fetal lo permiten.

Generalmente se utiliza la modalidad bidimensional (2D), mediante la cual realizamos:

  • Biometría fetal para valorar el crecimiento y desarrollo del bebé.
  • Evaluación minuciosa de todos los órganos y sistemas: esquelético, cardiovascular, digestivo y neurológico. En este momento de la gestación ya es posible determinar el sexo con total certeza, aunque desde la semana 13 suele poder predecirse con bastante fiabilidad.

Doppler

El Doppler obstétrico es una técnica esencial en el estudio de la salud fetal. Aprovecha el efecto Doppler para analizar el flujo sanguíneo en diferentes vasos y estructuras. Se evalúan de forma sistemática:

  • Arterias umbilicales.
  • Arteria cerebral media.
  • Arterias uterinas.
  • Aorta.

Y, en caso necesario, también la vena cava y el ductus venoso.

Esta información es fundamental para el diagnóstico y seguimiento de embarazos de alto riesgo, ya que permite detectar precozmente problemas como:

  • Hipertensión y preeclampsia.
  • Restricción del crecimiento intrauterino (RCIU).
  • Alteraciones de la placenta (desprendimiento, insuficiencia placentaria).
  • Riesgo de sufrimiento o muerte fetal.

Ecografía 3D/4D

Las primeras ecografías en 3D mostraban al feto en imágenes estáticas tridimensionales. Con la llegada del 4D, se incorporó el movimiento, ofreciendo imágenes en tiempo real de una calidad tan alta que se asemeja a una fetoscopia virtual.

Desde el punto de vista diagnóstico, estas técnicas avanzadas resultan de gran utilidad para identificar malformaciones faciales, del tubo neural y del sistema músculo-esquelético. Además, permiten a los padres una experiencia emocional única al observar los rasgos y movimientos de su bebé antes del nacimiento.